Terapia Cognitiva Conductual para la Ansiedad y Depresión | ¿Cómo enfocar un buen tratamiento? [Actualizado 2020]

Terapia Cognitiva Conductual Ansiedad y Depresión

Para muchos expertos la terapia cognitiva conductual es una herramienta muy valiosa y efectiva para tratar la depresión y la ansiedad.

Incluso son muchos los profesionales de la salud mental que manifiestan que es mejor y más eficaz a medio y largo plazo que los fármacos.

En este artículo verás qué es, cómo se aplica y cuáles son sus beneficios y características.

¿Qué es la terapia cognitiva conductual?

Qué es la terapia cognitiva conductual

La TCC es una terapia del habla, también denominada psicoterapia, donde el trabajador de la salud (normalmente un psicólogo) trabaja de manera organizada y estructurada con el paciente, por medio de una cantidad de sesiones limitadas.

Con este tipo de terapia el paciente logra tomar conciencia de sus pensamientos negativos y/o imprecisos de modo que pueda ver con claridad determinadas situaciones y sea capaz de responder a ellas de la mejor manera posible.

La terapia cognitiva conductual resulta muy útil para tratar la ansiedad y la depresión e incluso otros tipos de trastornos como los trastornos de la alimentación.

No obstante, no solo las personas que padecen algún tipo de enfermedad mental se pueden beneficiar de este tipo de terapia, sino que en general cualquier persona que desee aprender a manejar de la mejor manera posible ciertas situaciones que le resultan estresantes y molestas pueden hacer uso de la terapia cognitiva conductual.

¿Por qué se realiza la terapia cognitiva conductual?

Por qué se realiza la terapia cognitiva conductual

Como dijimos antes se utiliza para dar tratamiento a una gran variedad de problemas y/o trastornos de salud mental.

Siendo uno de los tipos de psicoterapia más usados en parte gracias a que ayuda a identificar de manera rápida los problemas y desafíos y propone vías y formas de afrontarlos con éxito requiriendo normalmente pocas sesiones en comparación con otros tipos de terapias.

Entre los casos en los que se suele recomendar la TCC se encuentran los siguientes:

  • Cuando se ha tenido una pérdida y se necesita afrontar y superar el duelo y el dolor.
  • Para controlar ciertos síntomas de algún trastorno o enfermedad mental.
  • Cuando se necesitan herramientas o técnicas que ayuden a lidiar con situaciones estresantes.
  • Para prevenir cualquier tipo de recaídas de una enfermedad mental.
  • Para tratar algún tipo de trastorno, problema o enfermedad mental y/o psicológica cuando por alguna razón no es posible prescribir medicamentos.
  • Cuando se busca mejorar determinadas relaciones interpersonales.
  • Cuando se requiere solucionar conflictos en una relación (por ejemplo, maritales o de pareja).
  • Cuando se necesitan herramientas para controlar las emociones.
  • Para hacer frente a una enfermedad médica grave o crónica como por ejemplo un cáncer.

Estas son solo algunas de las situaciones en las cuales es útil la psicoterapia cognitiva conductual.

Y como vimos antes son varios los trastornos o enfermedades mentales y/o psicológicas para los cuales la psicoterapia cognitiva conductual puede ser de mucha ayuda, entre los que se encuentran:

  • Ansiedad.
  • Depresión.
  • Trastornos de la alimentación.
  • Distintos tipos de fobias.
  • Trastornos de estrés post-traumático.
  • Trastornos obsesivos compulsivos (TOC).
  • Esquizofrenia.
  • Trastornos bipolares.
  • Trastornos del sueño.
  • Trastornos de consumo de drogas.
  • Trastornos sexuales.

En muchos casos lo ideal es combinar la terapia cognitiva conductual con otros tratamientos farmacológicos como antidepresivos u otros medicamentos.

Y siempre es importante buscar un psicólogo especializado en depresión si ese es el problema que te aqueja.

5 características de la terapia cognitivo-conductual

5 características de la terapia cognitivo-conductual

Para resumir las características de la psicoterapia cognitiva-conductual vamos a mencionar las 5 principales.

La TCC es un abordaje científico

Cabe destacar que no todas las terapias que suelen utilizar los psicoterapeutas se fundamentan en bases científicas. Pero en el caso de la terapia cognitiva conductual si existen estas bases científicas.

Esto no indica que sea infalible pero sí determina que los procedimientos aplicados han sido investigaciones con métodos científicos rigurosos que hacen que las posibilidades de lograr los objetivos planteados sean mayores.

La TCC es práctica y trabaja por medio de objetivos

Este tipo de terapia se centra en resolver los problemas actuales, y si bien en algunos casos se puede indagar (si es necesario) un poco en el pasado, la idea al realizar terapia cognitiva conductual es que el acento esté puesto en resolver las dificultades o problemas actuales.

Además, se establecen objetivos prácticos que guiarán las pláticas entre el terapeuta y el paciente, es decir que no se trata de un diálogo sin ninguna dirección, sino que las charlas se orientan en torno a lo que trajo al paciente a consulta.

También se ofrece al paciente un conjunto de herramientas y ejercicios prácticos que le permitan lidiar con éxito con sus preocupaciones y problemas.

En la TCC el psicólogo o terapeuta interviene de manera activa

La participación del psicólogo o terapeuta en este tipo de psicoterapias es activa, de manera que éste pregunta, sugiere, contesta y explica todo lo que crea necesario, llevando de la mano al paciente hacia una experiencia de mejora efectiva.

El paciente que recurre a una psicoterapia de este tipo lo hace porque necesita ayuda para resolver algún problema que le trae sufrimiento y no ha sido capaz de resolverlo por sí solo.

De modo que el terapeuta cognitivo conductual, que posee una serie de herramientas y conocimientos científicos, le ayudará a aliviar dicho sufrimiento con ellos.

En este tipo de terapia el terapeuta cognitivo conductual no permanece callado, ni tampoco se mantiene distante, sino que por el contrario intenta de diversos modos de establecer una relación de afecto y confianza dentro de los límites de la relación terapéutica.

La TCC es una intervención de corta duración

En líneas generales la terapia cognitiva conductual es de duración breve, exceptuando a veces los casos de patologías crónicas.

Normalmente las terapias cognitivas conductuales duran algunos meses, casi siempre menos de un año.

La duración de la terapia dependerá entre otras cosas de la predisposición del paciente a realizar las tareas u objetivos que se le planteen y del diagnóstico que tenga, que haya motivado la consulta.

LA TCC tiene un amplio espectro de aplicación

Como dijimos antes, la terapia cognitivo-conductual puede tener un amplio espectro de aplicación desde problemas puntuales como fobias, trastornos de ansiedad o depresiones hasta problemas familiares y de pareja, crisis vitales o malestares emocionales.

También puede aplicarse en consultorios laborales o escolares.

Ventajas de la terapia cognitiva conductual

Ventajas de la terapia cognitiva conductual

Llevar adelante este tipo de proceso psicoterapéutico tiene varias ventajas y normalmente suele presentar una mayor adherencia al tratamiento.

Entre los beneficios y ventajas que ofrece la psicoterapia cognitiva conductual se pueden mencionar las siguientes:

  • Evita que se llegue a una cronificación del problema o enfermedad que presenta el paciente.
  • Tiene una tasa muy elevada de recuperación y éxito.
  • Disminuye notablemente el riesgo de recaídas.
  • Ayuda a reducir las visitas al médico, lo que permite mejorar la calidad de vida del paciente.
  • No deja patologías residuales.

Muchas instituciones de renombre recomiendan la terapia cognitivo-conductual como un tratamiento de primera elección frente a patologías como depresiones leves o moderadas, trastornos obsesivos-compulsivos, trastornos de angustia, trastornos de ansiedad y diferentes fobias específicas.

También se recomienda el tratamiento cognitivo conductual en casos de problemas de salud mental en los cuales los pacientes presenten otras complicaciones médicas como abuso de drogas o alcohol.

Además es bastante recomendado como un tratamiento de primera elección para niños, adolescentes y mujeres embarazadas.

Riesgos de la psicoterapia cognitivo-conductual

Riesgos de la psicoterapia cognitivo-conductual

En líneas generales el tratamiento cognitivo conductual no presenta riesgos, pero sí es posible que la persona pueda sentirse un poco incómoda emocionalmente, sobre todo al principio, debido a que mediante este tipo de terapias se pueden explorar emociones, experiencias y sentimientos dolorosos.

Por ello muchos pacientes pueden romper en llanto, angustiarse o enojarse durante una sesión de terapia cognitiva conductual.

E incluso existen algunas formas de TCC, como la terapia de exposición, que pueden requerir que el paciente enfrente situaciones que había estado prefiriendo evitar, lo que puede en muchos casos causar estrés o ansiedad.

No obstante, el terapeuta siempre se preocupará por reducir los riesgos, y dotar al paciente de herramientas o habilidades que le permitan hacer frente a sus desafíos y/o a las situaciones que necesita superar, pudiendo éste último controlar y dominar sus sentimientos negativos y sus temores.

Tratamiento para la depresión: La importancia de realizar un buen diagnóstico

Tratamiento para la depresión - La importancia de realizar un buen diagnóstico

Uno de los aspectos más importantes al momento de llevar adelante una psicoterapia cognitivo-conductual es realizar un buen diagnóstico, debido a que tanto la depresión como otras formas leves de trastornos necesitan de distintos enfoques de intervención para conseguir buenos resultados.

Muchos especialistas coinciden en que la medicación psiquiátrica solo debería ser empleada en casos graves o cuando hay una depresión endógena o crónica.

Es importante pautar un programa de intervención y tratamiento eficaz de acuerdo a la situación particular de cada paciente.

Generalmente desde la primera sesión ya se puede fijar algunas pautas útiles para que el paciente vaya siendo capaz de comenzar a gestionar su estado emocional de modo que paulatinamente recupere su bienestar emocional y personal.

Primeros pasos y cómo prepararse para una terapia cognitivo-conductual

Primeros pasos y cómo prepararse para una terapia cognitivo-conductual

Si te has decidido por ti mismo a probar la terapia cognitivo-conductual o bien si te lo ha recomendado tu médico u otro especialista, hay algunos pasos que deberías seguir para comenzar con el “pie derecho”, a saber:

Busca un terapeuta calificado y especializado en el problema que te aqueja

Este el primer paso y resulta bastante obvio, aunque a veces se selecciona al terapeuta al azar, cuando lo ideal es asegurarse de que el psicoterapeuta que se consultará tiene experiencia en el tema que te lleva a consulta.

Puedes buscar sus referencias a través de alguna asociación psicológica local o estatal o incluso por internet.

Comprende cuáles serán los costos de la terapia

En el caso de que cuentes con un seguro médico averigua que cobertura te ofrece para tratamientos de psicoterapia.

Muchos planes de salud suelen ofrecer solo una cantidad finita de sesiones de psicoterapia al año.

Además, en tu primera consulta habla claro con el terapeuta sobre cuáles serán sus honorarios y qué opciones de pago maneja.

Verifica sus calificaciones

Antes de comenzar la terapia verifica los antecedentes y la educación que tiene el psicoterapeuta al que estás pensando acudir. Además verifica que cuente con los requisitos de certificación y autorización estatales que le permitan practicar esta disciplina.

También es importante, como dijimos antes, que el terapeuta tenga experticia en el área por el cual tú lo consultarás.

Todo esto te ayudará a encontrar un psicoterapeuta que tenga aptitud para ayudarte en el tipo de terapia que tú necesitas.

Fases del tratamiento de la depresión con terapia cognitivo-conductual

Fases del tratamiento para la depresión con terapia cognitivo-conductual

Una terapia cognitiva conductual se puede organizar básicamente en 3 fases: Evaluación, Tratamiento o Proceso Terapéutico y Seguimiento. Veamos cada una de ellas:

Fase 1: Evaluación

Generalmente las 3 primeras sesiones tienen como objetivo principal conocer al paciente y evaluar el problema y sus distintas manifestaciones, procurando identificar las causas y los factores que lo están provocando.

En esta fase el terapeuta establecerá objetivos concretos, conjuntamente con el paciente, que se irán abordando y desarrollando a lo largo del proceso terapéutico con el objetivo de solventar los problemas que llevaron al paciente a la terapia, y se desarrollará una estrategia terapéutica sobre esos objetivos.

También se puede contemplar una explicación de la hipótesis donde el terapeuta explica al paciente el por qué de sus problemas, qué factores han influido en que aparezcan ciertos síntomas y por qué es que se mantienen.

Además, el terapeuta determinará qué herramientas, recursos y técnicas serán necesarios utilizar.

Fase 2: Tratamiento o Proceso Terapéutico

Esta fase o etapa es la del tratamiento propiamente dicho, en la que se irán aplicando técnicas y recursos que ayuden a “atacar” los objetivos fijados en la primera etapa.

Las técnicas, herramientas y recursos que se utilizarán pueden variar mucho según el problema que tenga el paciente y del momento que éste esté atravesando.

Durante el primer mes de la terapia comúnmente se tendrán sesiones semanales, las cuales después se podrán distanciar hasta una cada 15 días.

Estas sesiones durarán normalmente 60 minutos y serán llevadas a cabo de manera presencial.

El psicoterapéutica le dará al paciente ejercicios y/o tareas que éste deberá realizar fuera de la consulta, durante la semana, por ello el tratamiento se llevará a cabo tanto “dentro como fuera” de la consulta.

Fase 3: Seguimiento

Cuando el paciente haya logrado cierta mejoría en el tema por el cual acudió a consulta, se realizará un seguimiento que podrá ser quincenal o mensual, de modo que se vayan afianzando los resultados obtenidos.

Durante este seguimiento se aplicarán procedimientos orientados a mantener en el tiempo los objetivos logrados y consolidar los cambios conseguidos.

Finalmente, cuando los cambios y los objetivos hayan sido totalmente consolidados se puede dar de alta al paciente.

Confidencialidad

Algo que preocupa a muchos de los pacientes es el tema de la confidencialidad sobre su tratamiento.

En este sentido, salvo excepciones muy puntuales y específicas, todas las conversaciones realizadas entre el paciente y el terapeuta y en general todo el proceso psicoterapéutico son totalmente confidenciales.

Uno de los casos en los que el terapeuta se puede ver obligado a “romper” esta confidencialidad es si existe algún peligro o amenaza contra la seguridad del propio paciente o de terceros, o si la ley por algún motivo le exige que informe a las autoridades pertinentes.

A modo de resumen las situaciones en la que el terapeuta puede violar la confidencialidad son las siguientes:

  • Si hay amenaza de que el propio paciente se produzca algún daño o si hay riesgo de suicidio.
  • Si existe amenaza de dañar o matar a un tercero.
  • En el caso de niños abusados o adultos vulnerables por ejemplo en el caso de alguna discapacidad.
  • Que el paciente no sea capaz de poder cuidar de sí mismo de modo seguro.

Conclusión: Terapia cognitiva conductual y depresión

Conclusión Terapia cognitiva conductual y depresión

Como viste la psicoterapia cognitiva-conductual es una opción de tratamiento muy efectiva y oportuna en diversos casos, pero sobre todo en los casos de depresiones leves o moderadas.

Si estás pensando en comenzar una terapia de este tipo, ya tienes noción de las cosas que debes tener en cuenta y sobre cómo es o debería ser una terapia cognitiva conductual.

Para finalizar solo resta mencionar que elegir a un profesional adecuado es fundamental para que la terapia sea exitosa, en este sentido tienes que tener presente tanto tu patología o el problema que te lleva a consulta como la experiencia y conocimientos del terapeuta en relación a tus necesidades.

Cuéntanos en los comentarios si te ha sido útil este artículo y si estás pensando en comenzar una terapia cognitiva conductual o si ya la has iniciado, nos encantará escuchar tu opinión.

 

IMPORTANTE: Ten presente que esta información solo pretende informarte y educarte sobre este tema, pero no sustituye la opinión, el diagnóstico ni el consejo médico profesional. Por favor consulta con tu médico de confianza antes de iniciar o suspender algún tipo de tratamiento.

 

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