Tratamiento de la depresión: Todo lo que tienes que saber 😀

Tratamiento de la depresión

¿Quieres conocer todo sobre el tratamiento de la depresión? Sigue leyendo… Hoy en día la depresión es una de las causas principales de discapacidad, y se estima que afecta alrededor de 121 millones de personas en todo el mundo. De las cuales tan solo un 25% logran tener acceso a tratamientos para la depresión apropiados.

Además, la OMS estima que uno de cada cuatro individuos en todo el mundo sufrirán depresión en algún momento de sus vidas, e incluso este número aumenta si se tienen en cuenta otras comorbilidades.

En este post te contaremos por qué la depresión debe ser tratada y atendida adecuadamente y cuáles son las opciones de tratamiento de la depresión más recomendadas y efectivas.

¿Cómo saber si se tiene depresión? ¿Y qué hacer al respecto?

¿Cómo saber si se tiene depresión? ¿Y qué hacer al respecto?

Sentirse en un momento dado triste o bajo de ánimo no es suficiente para diagnosticar una depresión.

Existen algunas condiciones médicas que pueden generar los mismos síntomas que la depresión -por ejemplo, los niveles bajos de testosterona o una infección viral-. Por lo tanto, lo primero que se debe hacer es un examen médico para descartar estas posibilidades.

En caso de que no se encuentren las causas de los síntomas depresivos se deberá concurrir a un profesional de la salud mental.

El profesional puede diagnosticar una depresión si la intensidad de los síntomas y su duración, así como la incapacidad que generan, afectan el funcionamiento normal de la persona.

Para llegar a un diagnóstico acertado el médico deberá incluir un historial completo de los síntomas, e interrogar al paciente sobre si ha tenido pensamientos suicidas, si otros miembros de la familia sufren o han sufrido depresión, y sobre el consumo de alcohol y/o drogas.

Comúnmente para el diagnóstico el médico requerirá:

  • Una entrevista diagnostica.
  • Pruebas psicodiagnósticas.
  • Descartar otras enfermedades mediante pruebas de valoración y diagnosticas realizadas por otros especialistas.

Si llegado el caso, el médico considera que efectivamente se trata de una depresión, existen diversos tratamientos para la depresión que te contaremos a continuación.

Tratamiento de la depresión

Tratamientos para la depresión

Una vez diagnosticada una depresión, el profesional tratante elegirá de entre los tratamientos disponibles -como, por ejemplo, la psicoterapia o los medicamentos-, dependiendo del diagnóstico del paciente, la gravedad de los síntomas y la preferencia.

En algunos casos, como los trastornos depresivos severos, se necesitará una combinación de tratamientos.

El médico también puede recomendar TEC (Terapia electroconvulsiva) para casos graves o luminoterapia en el caso del Desorden Afectivo Estacional.

Es importante realizar un tratamiento adecuado, ya que entre el 80% y el 85% de las personas que sufren depresión -que realizan un tratamiento apropiado- logran superarla.

En este punto, y antes de pasar a los tratamientos propiamente dichos, cabe destacar que el ambiente que rodea a una persona con depresión es clave para conseguir que se recupere. Sus allegados, amigos y familiares, deben darle comprensión y cariño, y tener paciencia, mientras se recupera. Y para ello muchas veces es necesario que se interioricen sobre lo que le está sucediendo a la persona.

Por otro lado, uno de los principales problemas con el que se topan las personas que tratan de superar una depresión mediante alguno de los tratamientos de la depresión recomendados es el abandono del mismo.

En este sentido el apoyo de los familiares y amigos, y el fomento de continuar con el tratamiento es crucial.

Cuando se habla de esta enfermedad básicamente se tienen en cuenta dos tipos de tratamientos para la depresión: el tratamiento farmacológico y el tratamiento psicológico.

Según cuál sea la gravedad del caso se necesitará uno u otro o incluso ambos a la vez.

Asimismo, como dijimos antes, para casos muy severos pueden existir otras opciones como la terapia electroconvulsiva (que veremos más adelante).

Un esquema típico de tratamiento para la depresión puede estar compuesto por una primera fase en la que se medica al paciente para lograr que los síntomas desaparezcan y poder iniciar así una segunda fase en la que se suministren fármacos que impidan una recaída, a la vez que se realiza una terapia psicológica para tratar los aspectos emocionales, anímicos y comportamentales que puedan estar favoreciendo la depresión.

Tratamiento farmacológico con antidepresivos

Tratamiento farmacológico con antidepresivos

Los fármacos usados comúnmente para el tratamiento de la depresión son los antidepresivos. Los cuales actúan regulando los niveles de sustancias químicas que se hallan en el cerebro -denominados neurotransmisores, especialmente la serotonina- que cumplen funciones varias en el organismo.

Existen diferentes tipos y clases de antidepresivos para el tratamiento de la depresión, y cada uno actúa de una forma distinta.

Los efectos de estos fármacos no son inmediatos. Requiriendo comúnmente entre tres y cuatro semanas, desde que se haya iniciado el tratamiento, para que surtan efecto. Alcanzando la máxima efectividad entre las diez y doce semanas.

Al principio las dosis hay que ir aumentándolas de a poco. Asimismo al finalizar el tratamiento se debe retirar gradualmente.

Normalmente si no se consigue el resultado deseado, el médico tratante puede probar aumentando la dosis o cambiando los fármacos.

Entre los efectos secundarios más frecuentes se encuentran el insomnio, la disfunción sexual, el nerviosismo, el aumento de peso y los mareos.

Como dijimos antes existen distintos tipos de antidepresivos de acuerdo a su estructura química y su mecanismo de acción:

– Antidepresivos clásicos:

  • Antidepresivos tricíclicos.
  • Inhibidores de la monoamino oxidasa no selectivos.
  • Inhibidores de la monoamino oxidasa selectivos.
  • Antidepresivos heterocíclicos.

– Antidepresivos de nueva generación:

  • Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina.
  • Inhibidores selectivos de la recaptación de dopamina y noradrenalina.
  • Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina y noradrenalina.
  • Inhibidores selectivos de la recaptación de noradrenalina.
  • Antagonistas selectivos de serotonina y noradrenalina.
  • Antagonistas de los receptores serotoninérgicos 5-HT2 e inhibidores débiles de la captación de 5-HT.
  • Agonista melatoninérgico.

Gracias a la gran cantidad de recursos invertidos en la investigación y mejora de estos fármacos, hoy en día tienen una alta eficacia, una fácil y cómoda administración, no suelen producir dependencia y presentan una alta tolerabilidad.

Cabe destacar que esta clase de fármacos bajo ninguna circunstancia pueden ser tomados sin una indicación y prescripción médica. Y al utilizarse debe haber un control cercano por parte del profesional tratante como así también por alguna persona cercana al paciente.

Tratamiento psicoterapéutico

Tratamiento psicoterapéutico

El tratamiento de la depresión por medio de la psicoterapia es otro de las formas más efectivas de superar esta enfermedad. Está sustentada básicamente en tres objetivos fundamentales:

  1. Tratar los síntomas propiamente dichos.
  2. Modificar los rasgos de personalidad, en el caso de que los haya, que puedan estar predisponiendo a padecer esta enfermedad.
  3. Que el paciente aprenda estrategias de identificación precoz de los síntomas y de prevención de recaídas.

Al comenzar una terapia psicológica, el terapeuta debe dejar en claro que los resultados no serán inmediatos y en ocasiones deben esperarse algunas semanas para comenzar a ver cambios y mejoría.

Este tipo de terapia puede ser de corto plazo (entre diez y veinte semanas) o de largo plazo.

Asimismo, las sesiones pueden darse de modo semanal o bien cada dos o tres semanas.

Todo dependerá del caso, de su gravedad y de lo que el paciente acuerde con el terapeuta.

Existen diversos tipos de tratamientos psicoterapéuticos entre los que se destacan: la terapia cognitivo-conductual y terapia interpersonal.

  • La terapia cognitiva-conductual se basa en enseñar al paciente nuevas formas de pensar y comportarse. De manera que ayuda a cambiar pensamientos y comportamientos negativos que puedan favorecer los cuadros depresivos.
  • La terapia interpersonal busca ayudar al paciente a comprender y resolver las relaciones con amigos, compañeros del trabajo y/o familiares que puedan estar causando o empeorando la depresión.

Terapia con enfoque Psicodinámico: ¿Qué es?

Terapia con enfoque Psicodinámico: ¿Qué es?

Una tercera opción de terapia psicológica es la terapia con enfoque psicodinámico o psicología dinámica. La cual tiene una orientación terapéutica que parte de los principios del psicoanálisis, pero tiene una mirada más integrativa, a más corto plazo y menos intensa.

Se puede decir que su objetivo es “hacer consciente lo inconsciente”, o dicho en otras palabras, ayudar a la persona a tomar el control de sus conflictos y sentimientos que generalmente están arraigados y no son reconocidos.

¿Cómo funciona la terapia con orientación psicodinámica?

¿Cómo funciona la terapia con orientación psicodinámica?

En las sesiones con el terapeuta el paciente asocia y se expresa de manera libre, sin reprimir ni controlar lo que va pensando, lo que le facilita o abre una puerta de acceso al inconsciente.

En este tipo de terapia la relación que se logre establecer entre el terapeuta y el paciente es clave; de modo que el paciente logre manifestar sin tapujos sus aspectos conflictivos, los cuales se trabajan a lo largo del análisis.

Este tipo de terapia es una de las opciones de tratamiento de la depresión, ya que permite explorar aspectos sin resolver que pueden estar generando un conflicto, afectando su estado emocional y anímico.

¿Por qué elegir este tipo de terapia?

Esta clase de terapia puede ser una buena opción si lo que se busca es modificar aspectos estructurales de la personalidad.

Es apropiada para aquellos pacientes que desean mejorar y aumentar su autoconocimiento, y comprender mejor su mundo interno.

Otras opciones de tratamiento para la depresión

Otras opciones

Otras opciones de tratamientos de la depresión, generalmente recomendadas para casos graves, son las conocidas como “terapias de estimulación cerebral”.

Se pueden mencionar la terapia electroconvulsiva y la terapia de estimulación magnética transcraneal.

Terapia electroconvulsiva

En este tipo de tratamiento para la depresión se pasan corrientes eléctricas por el cerebro con el fin de impactar la función y el efecto de los neurotransmisores del mismo y así mitigar los síntomas depresivos.

Normalmente esta terapia se usa en aquellos pacientes que no logran responder bien a los fármacos, o que por distintos motivos no pueden tomar antidepresivos. También es muy usada en los casos donde hay alto riesgo de suicidio.

Estimulación magnética transcraneal

Es una opción cuando el paciente no responde adecuadamente a los antidepresivos.

Colocando un dispositivo en el cuero cabelludo se emiten pulsos magnéticos breves que estimulan las neuronas involucradas en la regulación del estado del ánimo, buscando así aplacar la depresión.

Conclusión: Tratamiento de la depresión

Conclusión: Tratamiento de la depresión

Como has podido ver existen varias opciones de tratamientos para la depresión; la mayoría muy eficaces. El más recomendado o aconsejable dependerá de cada caso en particular.

En general será el médico psiquiatra o el psicólogo quien elegirá de acuerdo a un análisis funcional, y de la situación particular, qué tratamiento es más adecuado.

Lo más importante es que si se padece de depresión se busque de inmediato apoyo y ayuda de profesional.

La depresión es altamente tratable, pero si no se comienza un tratamiento adecuado con el paso del tiempo tiende a empeorar, y cada vez será más complejo y difícil su tratamiento.

 

Cuéntanos en los comentarios si has realizado algunos de los tratamientos mencionados en este artículo, o si tienes alguna duda, déjanosla y trataremos de ayudarte 😉

 

IMPORTANTE: Esta información no busca reemplazar ni sustituir el consejo ni el diagnóstico o el tratamiento profesional. Por favor consulta con un especialista calificado si tienes dudas sobre tu salud.

 

Si te gustó este artículo, seguramente también te interese:

Si te ha gustado este artículo y te ha sido útil, ayúdanos a compartirlo con más personas para que se beneficien de esta información. ¡Desde ya muchas gracias! 😉

Enviar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Para cumplir con la Ley de Protección de Datos (RGPD) y que tus datos estén a salvo, debes leer y aceptar nuestra Política de Privacidad.

– Responsable: Ramiro Rementería.

– Finalidad: la finalidad de la recogida y tratamiento de los datos personales que te solicitamos es para gestionar los comentarios que realizas en este sitio web.

– Legitimación: tu consentimiento de que quieres comunicarte con nosotros.

– Destinatarios: los datos que nos facilitas estarán ubicados en los servidores de Raiola Networks, nuestro proveedor de hosting, que también cumple con el RGPD.

– Derechos: tienes derecho a acceder, rectificar, limitar y suprimir tus datos, así como derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Don`t copy text!