Hoy en día resulta cada vez más difícil conseguir claridad mental debido a que vivimos desbordados por una “economía de la atención” que nos bombardea con anuncios, notificaciones y alertas en todo momento.

Como es lógico ello impacta en nuestra capacidad de concentrarnos y provoca que nos mantengamos la mayor parte del tiempo distraídos, alejándonos de nuestras metas y propósitos.

La epidemia de las distracciones digitales

La epidemia de las distracciones digitales

El impacto que tienen las nuevas tecnologías en nuestra vida cotidiana es realmente enorme, y no siempre es positivo, erosionando nuestra capacidad de concentrarnos y trabajar o estudiar de manera eficaz. Dándose tanto en adultos como en niños.

Los expertos, educadores y psicólogos, hablan del Síndrome Parcial de Atención -que cabe aclarar no es lo mismo que el TDAH- el cual consiste en que las personas, cada vez más, prestamos atención a distintos focos de información, pero de una manera superficial, lo que no nos permite ser eficientes y productivos.

De este modo se da el fenómeno de que resulta cada vez más difícil mantener la atención y la concentración en aquellas tareas y actividades cotidianas que requieren esfuerzo.

Los mensajes y las alertas nos interrumpen a cada momento, forzándonos a realizar la multitarea y aumentando nuestros niveles de estrés, afectando y perjudicando prácticamente todos los ámbitos de nuestra vida.

Más accidentes viales y peor calidad de estudio y trabajo

Más accidentes viales y peor calidad de estudio y trabajo

Y lo más preocupante es el hecho de que esta creciente falta de atención tiene efectos concretos en situaciones graves como el aumento de accidentes viales, estimándose que en España, en el año 2016, el 25% de los accidentes de tránsito estuvieron relacionados con la falta de atención al conducir.

Asimismo, un notable 45% de los accidentes laborales también tuvieron como protagonista la falta de atención y se considera que es una de las principales causas de fracaso escolar.

Como ves, las estadísticas demuestran el impacto que tiene la sobrecarga de estímulos, principalmente tecnológicos, en el día a día.

La tecnología ha multiplicado las distracciones de manera exponencial en los últimos años. Hasta hace algunos años las distracciones eran principalmente de carácter mental y estaban más relacionadas con las preocupaciones. Pero hoy en día las notificaciones, los mensajes, las llamadas, las alertas, etc. que nos mantienen todo el tiempo atentos a nuestros móviles, han tomado el control de nuestro tiempo y de nuestra atención.

No es solo un problema de niños y adolescentes

No es solo un problema de niños y adolescentes

Esta situación no es algo que solo afecte a niños y adolescentes, sino que es un problema de todas las generaciones. Tanto niños como adultos ven perjudicada su capacidad laboral y/o de estudio, de enfoque y de concentración de forma sistemática, saltando de una tarea a otra casi de manera constante, empobreciendo su salud mental e incluso física.

En este sentido es importante destacar que la neurociencia ha dejado en claro que la multitarea es un mito, ya que la atención consciente es un proceso lineal, que no permite atender con eficacia varias cosas al mismo tiempo.

Esta diversificación de la atención lleva a padecer mayor estrés, más accidentes y fallos en el trabajo y el estudio.

De modo que este cambio constante del foco de atención, satura nuestra capacidad de permanecer atentos y genera altos niveles de estrés, lo cual alimenta un círculo vicioso donde más estrés, provoca una mayor falta de atención, restando efectividad y afectividad.

Cambio de hábitos y reducción de las distracciones

Cambio de hábitos y reducción de las distracciones

Los expertos afirman que los cambios de hábitos y la reducción de las distracciones pueden redundar en una mejor capacidad de concentración y con ello mayor atención y menos estrés.

Afortunadamente, la concentración puede ser ejercitada como si de un músculo se tratara. Para lo cual algunas prácticas como el mindfulness, la meditación o las técnicas de concentración pueden ayudar enormemente.

Sin embargo, los expertos también reconocen que la magnitud del bombardeo de distracciones digitales que vivimos en la actualidad es tal que resulta realmente difícil resistirse a ellas y requiere ser disciplinados y realizar un esfuerzo consciente y constante para lograrlo.

La motivación como herramienta de cambio

La motivación como herramienta de cambio

De la misma manera, los expertos destacan que la motivación es crucial para ejercer un cambio en relación con nuestros hábitos en lo que se refiere a las nuevas tecnologías y el uso apropiado de los dispositivos digitales en general.

Lograr mejorar nuestros hábitos “tecnológicos” nos ayudará a sentirnos menos estresados y permanecer más atentos a las actividades cotidianas que debemos realizar.

Para lo cual es una buena idea establecer pautas a seguir que nos permitan “mantener a raya” el bombardeo constante de notificaciones, llamadas, mensajes de whatsapp, etc.

Para concluir este artículo te dejamos dos frases motivadoras que te pueden ayudar a tomar acción. Las frases de motivación pueden darte ese empujoncito que necesitas para no permitir que el bombardeo constante de estímulos tecnológicos perjudique tu día a día y tu calidad de vida.

 

«No puedo cambiar la dirección del viento, pero puedo ajustar mis velas para llegar siempre a mi destino.» – Jimmy Dean

 

«Empieza por hacer lo necesario, luego haz lo posible y de pronto estarás logrando lo imposible» – San Francisco de Asís

 

Esperamos que te haya gustado este artículo y te haya sido de ayuda. Ahora es tu turno… Cuéntanos en los comentarios si te sientes agobiado o agobiada con los múltiples estímulos digitales que están presentes hoy en día en nuestra cotidianidad. Nos encantará escuchar tu opinión 😉

 

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